viernes, 26 de febrero de 2010

Random Gandhi Quote VI

Y luego llegó el día. Es difícil describir mi estado de ánimo. Por un lado experimentaba el celo de la "reforma" y la novedad de iniciar algo trascendental en mi vida. Por otro, la vergüenza de ocultar como un ladrón lo que iba a hacer. No puedo decir cuál de ambos sentimientos predominaba en mí. Buscamos un lugar solitario junto al río y allí ví, por primera vez en mi vida, la carne como alimento. Había también pan. No pude ingerir ninguna de ambas cosas. La carne de cabra era como cuero. Sencillamente, no pude comerla. Me sentí enfermo y tuve que irme.
Aquella noche fue muy mala para mí. Me asaltó una horrenda pesadilla. Apenas me quedaba dormido sentía balar en el interior de mi cuerpo a una cabra y me despertaba lleno de remordimientos.
([Primera Parte] Capítulo VII "Una Tragedia (II), p. 37)


En su infinita sabiduría, el maestro Gandhi traza una elipse con la cual pretende enseñarnos --sin decirlo directamente para no hacer obvia nuestra ignorancia-- que un plato de carne de cabra siempre debe de ir acompañado de un buen vino tinto si es que se pretende hacer de esta una experiencia trascendental. De otra forma la carne no será más que cuero que nos enfermará. Porque aquel que come cuero seguramente no podrá digerirlo y tendrá horribles pesadillas con bestias acechantes.
El remordimiento que el maestro siente seguramente nace cuando se da cuenta que ha desperdiciado una excelente oportunidad para degustar su comida con un exquisito merlot de Gran Reserva.
No olvidemos nosotros esta lección, pues es...
Palabra de Gandhi.